Lo extraño es que normalmente cuando me equivoco lo reconozco y esta vez no creo que sea así, es más, diría que si que la llevo. Pero evidentemente algo he tenido que hacer para que todo el mundo esté tan crispado conmigo. Sigo pensando que muy poca gente me comprende y entiende mi situación.
No es fácil darte cuenta de que si mañana desapareciera, muy poca gente se percataría de ello o incluso lo lamentarían. Es duro ver, como los amigos son de reemplazo. Cuando no les sirves o simplemente le convienen más lo que otros puedan ofrecer, pasas a un segundo plano y dejas de ser confidente.
Imagino que a la mayoría le daría eso igual, pero es que para mí es muy importante. Me resulta muy doloroso ver como me cambian por el último que llega, o por otro al que se ha criticado en demasía, y encima te reprochan que no llamas y que no mandas ni un misero mensaje.
Todo esto, no lo digo desde el reproche ni desde la mala consciencia, todo lo contrario, lo hago desde el más puro sentimiento de pena. Desde ese nudo que se me forma en la garganta cuando pienso en la situación.
No son ni uno ni dos lo que están en esa actitud hacia mi, y es por eso que digo que soy yo la que tiene que estar equivocada.
Así que una de dos o verdaderamente no me entero de nada y no tengo tan buen comportamiento como yo pensaba o simplemente me he creído durante demasiado tiempo todos los falsos alagos de la gente en general, que me decían que era una buena amiga, una gran persona con la que se podía contar siempre. Alguien a la que cualquier persona querría tener a su lado.
Hoy, me cuestiono muchas cosas de mi vida, y me doy cuenta de que he medido a mucha gente por un rasero que no se merecían ( tanto para lo bueno como para lo malo ) o que simplemente tengo que empezar a cambiar mis unidades de medidas. Quizás sea momento para cambiar.....¿no? Hora de rechazar falsas creencias y falsos alagos.
Y juro por Dios que lo haría si no fuera por ese otro reducido grupo de personas que sí que está ahí, que sí que cuentan contigo, que te llaman, te respetan y formas parte de su día a día.
Y es una pena que esta baja autoestima tiña de negro lo que la gente, mi gente, la que me aprecia y me quiere me ha ido diciendo. Ellos han engordado mi autoestima durante este tiempo para hacerme fuerte con cualidades y buenos adjetivos y ahora todo se hecha a perder por unos mezquinos que no son capaces de valorar los buenos sentimientos....porque puedo estar equivocada en muchas cosas. Pero ni soy una persona creída y muchísimo menos hago las cosas para hacer daño a quien yo sí que consideraba mis amigos.
Lo peor de todo esto....que hacen que me crean que no merezco la pena como persona y que esto me lo tengo merecido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario